Lo que puedes observar
Cuándo aparece
y cómo cambia.
Describe la superficie afectada: pared, techo o suelo. Anota cuándo advertiste la humedad y si se mantiene, aumenta o reaparece después de secarse. Las fotografías propias tomadas en distintos momentos pueden ayudar a mostrar esos cambios.
Indica si se trata de una pérdida visible o de una señal sin origen aparente. Si has notado relación con el uso de un grifo, una ducha o un aparato, comunícala como observación, sin asumir que ese elemento sea la causa.